Montag, 25. August 2014

Tanto tiempo...

Aquí tengo el informe final de mi año en Bolivia que ya publiqué en alemán antes:

Después de cuatro semanas que ahora ya estoy en alemania, no sé si en serio ya llegué. Mi cuerpo si llegó pero mi mente?

En Bolivia podia reunir tantas experiencias nuevas que sean buenas o igual unas malas, encontré amigos y viví en otra cultura. En una cultura muy diferente a la alemana (nuevamente me pregunto si hay una cultura alemana). Me ha hecho entender lo que es vivir tradiciones verdaderas, tener solamente lo necesario o tal vez menos, pero igual vivir con qué se tiene, felizamente. Creo que lo más importante en vivir en la cultura aymara, cual se vive en la Isla del Sol, es poder compartir. Por ejemplo, no es así que se bebe una botella de cerveza solo como en aquí, allá se tiene dos botellas para todos que se comparte con dos vasitos.
Hace un año nada de esto conocí. Claro que sabía que es compartir pero creo que ahora lo sé en una forma un poco diferente.

Cuando decidí ir a Bolivia para trabajar voulntariamente yo no sabía que esperar. Como será la gente? Mi trabajo será fácil o muy difícil? Dónde viviré será como en aquí? Tendré internet y un celular?

En el internet y por el seminario de preparación ya me informé un poco sobre Bolivia. Por ejemplo sabía que el Lago Titicaca es lago más alto del mundo, que viviré en 4000 metros de altura y que es o mejor dicho era el país mas pobre de Sudamérica. Estando todavía en Alemania para mí era imposible imaginarme que significa esta pobreza. En realidad no podía imaginarme mucho de Bolivia. Solo son unos hechos que sabia pero en realidad no he esperado mucho de este año. Mas o menos yo pensé que solamente me arrojaré a la mar resando que me acostumbre bien en la Isla del Sol.

Retrospectivamente puedo decir que la preparación que recibí por Volunta y también por una conversación con los voluntarios anteriores muy corta, no era muy específico al lugar dónde trabajo. Sé que la Isla del Sol es muy especial en comparación con los otros pueblos donde trabajan voluntarios de Bolivia. Pero en realidad no solo es diferente, parece otro mundo. En el seminario de preparación en Alemania estuvo una ex-voluntaria que nos contó sobre Bolivia. Eso es una idea muy buena lo único malo era que la ex-voluntaria vivía en Sucre cual es la capital y nada comparable con los pueblos que fueron nuestros lugares de trabajo. A lo mejor sería bien mandar a los seminarios de preparación jóvenes que trabajaban en pueblos. Por ejemplo una persona de un pueblo cerca de Sucre y uno de la Isla del Sol porque igualmente los voluntarios de los otros pueblos no saben cómo es vivir en la isla. Sin Embargo se puede decir que el seminario preparó bien a los nuevos voluntarios sobre la vida en Bolivia en general. Lo que me gustó mucho era que Don Max Steiner estuvo en el seminario igual así ya sabíamos quién esperar en Bolivia y ya teníamos a una persona que si o si podíamos contactar si hubiera algún problema.

Llegando a La Paz y conociendo a Lourdes y Jennifer me sentí bien. Sabía que siempre nos iban a ayudar con cualquier problema y que las podía contar todo lo que pasó. Si teníamos un problema siempre intentaban de ayudar lo más rápido posible y si era necesario sis mismas han venido a soportarnos. Lo mismo vale por Don Arturo que vino de Sucre a La Paz para ayudarnos con problemas legales de la migración. Por estas cosas estoy muy agradecida.

En Enero era el seminario de medio tiempo. En general para mi era un seminario bueno e informativo. Don Max y Don Arturo nos contaron unas cosas sobre Bolivia que se necesita saber viviendo en este país. También teníamos tiempo para escribir unas cosas sobre los pueblos y el trabajo específicamente sobre todo para los próximos voluntarios que es muy necesario. Lo único que me molestó un poco del seminario era la fecha. Era en el medio de enero, de las vacaciones que en realidad se tenía que planear bien sus vacaciones lo que era un poco difícil así.

Trabajar en la escuela de la Isla del Sol y sobre todo en Challa es difícil. La gente en la isla es muy tradicional todavía que significa que la lengua principal allá es aymara. Claro que la mayoría sabe hablar español pero los niños en la primaria hablan aymara en vez del castellano. Por eso era muy difícil hacerlos entender el inglés. En las clases menores y en inicial no era posible hacer clases buenas. En realidad puede ser muy frustrante. Los profesores en la isla no están muy motivados por tener que viajar lejos a sus viviendas. Esta desmotivción igual afecta a los estudiantes. No conocen otra forma de tener clases aparte de copiar lo que escribe el profesor en la pizarra. Si se intenta hacerlos entender el inglés con juegos dura mucho hasta que los chicos lo hayan entendido. Con el tiempo conociendo la cultura aymara y los niños se volvió más fácil. Ya entendí qué es lo que puedo hacer con los niños y como hay que explicarlo. Así al fin era mucho más fácil y ya no tan frustrante. Estoy muy orgullosa de uno de mis cursos porque saben más que unos cursos de la secundaria y entendieron bien. Espero que los próximos voluntarios los hagan practicar lo estudiado para que no lo olvidan.
Al principio era difícil entender cómo trabajan los profesores. Normalmente salen el día viernes a sus pueblos y vuelven el lunes por la mañana. Muchas veces era así que ya salían el día jueves. Además hay muchas días festivos en Bolivia, sobre todo en la isla, lo que significa que muchas veces no había clases o los estudiantes no venían por varias razones como ayudar en los cultivos. Creo que estas cosas no son muy comprendibles para alemanes y se necesita mucho para entender el dicho: “Con estos bueyes hay que arar”.

Estando en Alemania todavía también me pregunté cómo los bolivianos tratan a las mujeres. Claro que se escucha de muchas culturas que la mujer no debe trabajar, que solo cuida a los niños y que no tiene los mismos derechos como el hombre. En la Isla del Sol, no es así. La gente de la isla sobrevive por sus cultivos y la venta de sus productos. Cada miembro de la familia tiene que ayudar en sembrar o sacar por ejemplo las papas. Por eso igualmente las mujeres tienen que trabajar. Normalmente los hijos mayores cuidan a los menores o también ayudan en los cultivos. Pero a veces si se nota que la mujer no vale lo mismo como el hombre, por ejemplo los autoridades de la isla, que estan eleccionados por un año, solo son hombres.
La isla es muy tradicional. Esto se nota en muchos asuntos como las fiestas o siendo novios. Si no se sabe cuales personas son parejas no se puede dar cuenta. Los novios o esposos ni se besan ni toman la mano de su pareja.

Los voluntarios en Ch`alla, Isla del Sol, viven en un hostal de Don Nelson. En realidad no parece mucho a un hostal, era más como vivir en una familia. La casa tiene seis habitaciones en cuales viven Don Jorge, el padre de Nelson, Nelson y en dos habitaciones los voluntarios. En total quedan dos habitaciones para turistas cuales muchas veces estaban vacias porque no vinieron muchos turistas a nuestro pueblo. La mayoría va por el norte a Ch`allapampa o por el sur a Yumani. Por eso era más como vivir en una familia con unos visitantes de vez en cuando lo que me gustó mucho. Don Nelson ha cocinado para nosotros y se tiene que decir que no era fácil. Romina es vegana que significa que no come nada de animales, Lovis es vegetariana pero si come pescado, Leon se volvió en vegetariano y yo no como nada picante o cebollas. Pensé que va a ser difícil comer bien allá pero no era así. Don Nelson sabe cocinar bien rico y por eso siempre había algo que a todos les gustó. Creo que en otros pueblos no hubiera sido tan fácil. Cuando Nelson se fue a La Paz o Copacabana a comprar, nos tocaba a nosotros cocinar pero no era ningún problema.

Después de que la escuela terminó hemos hecho otras cosas como instalar basureros o jugar voley. Lo malo era que los estudiantes o generalmente la gente de la isla siempre tenía que trabajar en el campo o estuvo en sus casas así que en nuestro tiempo libre no teníamos mucho contacto con otros jovenes. De vez en cuando vimos a los amigos de Nelson en alguna fiesta y estábamos bien con ellos así que se puede decir que ellos mas o menos también son nuestros amigos. Cuando el tío de Nelson, Don Francisco ha construido una cafetería dónde su hostal, su hijo Daniel con su amigo Juan vivían unos meses en la isla. Con ellos estuvimos muy bien y siempre después del colegio jugamos voley y entramos al lago. Ellos si son buenos amigos nuestros. Teniendo estos amigos teníamos que hablar más en castellano, lo que era bueno ya que entre nosotros solo hablabamos en alemán. Me dí cuenta muy fuerte que durante un año así se aprende mucho hablar un idioma. Al principio siempre era un poco difícil hablar y encontrar las palabras correctas pero con el tiempo ya era mucho mas fácil y al fin a veces era más fácil hablar en castellano que en alemán.

Creo que después de este año, Bolivia siempre estará en mi mente y en mi corazón, es como tener segunda patria. Claro que por eso tambiém siguo informándome como va todo en allá y como puedo volver con el trabajo o en vacaciones. Las experiencias cuales tuve también influyen mi decisión de qué es lo que quiero estudiar o trabajar en mi vida.

Espero que puedo entusiasmar a algunas personas por Bolivia. Que visiten este país tan bonito en cual hay de todo, calor, frío, un lago grande o el Salar de Uyuni y que lo soporten como en trabajar como voluntario o con donaciones por ejemplo materiales a los niños de las escuelas allá.

Espero que muchos jovenes hagan esta experiencia como yo la hice. Para mi era el mejor año de mi vida.


Lang Lang ist´s her...

Liebe Leute!
Ich habe mich ja nun schon eine ganze Weile nicht mehr gemeldet. Mittlerweile bin ich wieder in Deutschland und war auch schon in Wiesbaden bei meinem Rückkehrerseminar.
Langsam gewöhne ich mich wieder an das deutsche Leben, aber ehrlich gesagt schwerer als ich gedacht hätte...
Ich musste einen Abschlussbericht über mein Auslandsjahr schreiben und den möchte ich euch natürlich nicht vorbehalten! Also hier mal ein Eindruck, wie das Jahr so für mich war...

Nach nun vier Wochen, die ich wieder in Deutschland bin, weiß ich immer noch nicht, ob ich schon angekommen bin. Physisch ja, aber psychisch?

In Bolivien habe ich viele neue Erfahrungen gesammelt, sowohl gute als auch schlechte. Ich habe Freundschaften geschlossen und in einer anderen Kultur gelebt, die sehr anders ist als die "deutsche" Kultur (wobei ich mich frage seit Neuem, ob es eine "deutsche" Kultur gibt).
Dies hat mir zu verstehen gegeben, was es heißt mit wahrhaften Traditionen zu leben, nur das Nötigste oder Weniger zu besitzen und dennoch mit dem was man hat glücklich zu leben.
Ich denke, das Wichtigste in der Kultur der Aymara welche auf der Isla del Sol, meinem Einsatzort, praktiziert wird, ist teilen zu können.
Dies zeigt sich dort in vielerlei Situationen wie zum Beispiel, dass man eine Flasche Bier nicht einfach alleine trinkt so wie hier in Deutschland, sondern es zwei Flaschen Bier für alle gibt die mit zwei Bechern geteilt werden.
Vor einem Jahr kannte ich noch nichts über diese Traditionen. Natürlich wusste ich wie es ist zu teilen, aber nun verstehe ich es in einer anderen Art und Weise.

Als ich beschlossen hatte ein Jahr als Freiwillige nach Bolivien zu gehen, wusste ich noch nicht, was ich erwarten sollte.
Wie sind wohl die Menschen dort? Wird meine Arbeit einfach oder schwer werden? Wird der Ort an dem ich lebe ähnlich sein wie hier? Werde ich Internet und Handy benutzen können?

Natürlich habe ich mich im Internet und beim Vorbereitungsseminar etwas über Bolivien informiert, sodass ich zum Beispiel bereits wusste, dass der Titikakasee der höchst gelegene See der Welt ist und ich auf fast 4000 Metern Höhe leben werde in dem ehemals ärmsten Land Südamerikas.
Immer noch in Deutschland war es zunächst für mich unvorstellbar was Armut wirklich bedeutet.
Ehrlich gesagt konnte ich mir nicht vorstellen wie Bolivien ist.
Ich wusste vorher nur einige Fakten und hatte nicht viele Erwartungen an das Jahr.
Also dachte ich, dass ich einfach ins kalte Wasser springen werde und hoffe mich schnell auf der Isla del Sol einzuleben.

Zurückblickend kann ich sagen, dass die Vorbereitung von Volunta und das Gespräch mit den ehemaligen Freiwilligen, was leider nur sehr kurz war, wenig spezifisch ausfielen und somit nicht sehr genau auf die einzelnen Dörfer eingegangen wurde.
Denn die Isla del Sol ist im Vergleich zu den anderen Einsatzdörfern in Bolivien, sehr anders. Das Leben dort ist nicht nur sehr anders, sondern wie in einer anderen Welt.
Auf dem Vorbereitungsseminar in Deutschland erzählte uns eine ehemalige Freiwillige über Bolivien, was ich an sich als eine sehr gute Idee empfand. Allerdings war das Problem daran, dass die ehemalige Freiwillige in der Hauptstadt Boliviens, Sucre, ihr Jahr verbracht hatte, wo das Leben sehr anders ist als in den Dörfern, wo wir gelebt haben.
Insofern fände ich es sinnvoller für die nächsten Vorbereitungsseminare auch ehemalige Freiwillige, die in den Dörfern gearbeitet haben als Referenten einzuladen.
Zum Beispiel Jemanden, der in einem Dorf nahe Sucre und einen, der auf der Isla del Sol gearbeitet hat, da auch die Freiwilligen anderer Dörfer ein sehr anderes Leben geführt haben, als wir auf der Insel.
Dennoch finde ich, dass das Vorbereitungsseminar uns “neue” Freiwillige im Allgemeinen gut auf das Leben in Bolivien vorbereitet hat.
Außerdem fand ich es sehr gut, dass Max Steiner ebenfalls auf dem Vorbereitungsseminar war, sodass wir bereits unseren Ansprechpartner für Bolivien selbst kennenlernen konnten und wussten, dass Jemand im gesamten Jahr da sein wird, den wir bei egal welchen Problemen kontaktieren können.

Als ich dann in La Paz angekommen bin und meine zwei Mentorinnen Lourdes und Jennifer kennengelernt habe, war ich erleichtert, da ich wusste, dass sie uns bei egal welchem Problem immer helfen werden und ich Ihnen alles erzählen könnte.
Wenn wir ein Problem hatten, haben die Zwei immer versucht uns schnellst möglich zu helfen und sind sogar wenn nötig an Ort und Stelle gekommen um uns zu unterstützen.
Ebenso danke ich auch Arturo, der selbst extra bis nach La Paz gereist ist um uns bei legalen Problemen mit der Migration zu helfen.

Im Januar war dann schon das Zwischenseminar. Alles in Allem empfand ich dieses Seminar als sehr informativ.
Max und Arturo haben uns Einiges über Bolivien erzählt, dass man wissen sollte, wenn man dort lebt.
Außerdem hatten wir auch die Gelegenheit Einiges über unsere Einsatzdörfer und die spezifischen Arbeiten zu schreiben, was besonders für die nachfolgenden Freiwilligen sehr wichtig ist.
Das einzig Negative des Seminars, war das Datum, an dem es stattfand, da es mitten im Januar war und somit mitten in unserer Ferienzeit, sodass die Urlaubsplanung etwas schwierig wurde und alles herum genau geplant werden musste.

Was ich zu meiner Arbeit in der Schule auf der Isla del Sol sagen kann ist, dass es sehr schwierig war. Die Menschen auf der Insel sind sehr traditionell und sprechen hauptsächlich Aymara.
Natürlich konnte die Mehrheit ebenfalls Spanisch sprechen, aber die Kinder in der Grundschule beispielsweise redeten eher Aymara als Spanisch. Somit war es sehr schwierig ihnen Englisch beizubringen, da die Kinder noch nicht einmal Spanisch fließend sprechen konnten.
Ehrlich gesagt konnte dies manchmal sehr frustrierend sein. Die Lehrer auf der Insel waren auch nicht sehr motiviert, da sie von ihrem Zuhause bis zur Insel immer eine sehr lange Reise zurücklegen mussten. Diese Demotivation der Lehrer schlägt sich natürlich auch auf die Schüler aus. Somit kannten die Schüler keine andere Unterrichtsmethode als den einfachen Frontalunterricht.
Wenn man versucht hat den Kindern Englisch mit Spielen etwas näher zu bringen, hat es teilweise sehr lange gedauert, bis die Kinder die Spiele verstanden haben und umsetzen konnten.
Mit der Zeit wurde dies allerdings, dadurch dass man die Kultur und die Kinder etwas besser kannte, einfacher. So wusste ich dann auch, was genau ich mit den Kindern am besten machen und wie ich es ihnen erklären kann. Somit fiel mir die Arbeit nach und nach immer einfacher und war nicht mehr so frustrierend wie zu Beginn.
Insbesondere auf einen meiner Kurse war ich sehr stolz, da die Kinder aus dem Kurs bereits sehr viel Englisch gelernt hatten und zum Teil mehr wussten, als die der Sekundarstufe.
Von daher hoffe ich, dass auch die nächsten Freiwilligen insbesondere mit diesen Kindern immer wieder das Erlernte gut üben, sodass sie es nicht wieder vergessen.

Anfangs war es auch schwierig die Arbeit der anderen Lehrer nachzuvollziehen. Normalerweise sollten die Lehrer immer Freitags nach Unterrichtsschluss in ihre Heimatdörfer zurückreisen und Montag früh morgens auf die Insel zurückkehren, allerdings fuhren sie sehr oft bereits Donnerstags ab.
Außerdem gibt es in Bolivien sehr viele Feiertage, wie auch insbesondere auf der Insel, wo dann ebenfalls kein Unterricht stattfindet bzw. teilweise die Schüler nicht zur Schule kommen, da sie zum Beispiel bei der Feldarbeit mithelfen.
Ich denke, dass diesen Dinge besonders für Deutsche schwierig zu verstehen sind. Es braucht lange um wirklich zu verstehen dass “man das Leben nehmen muss wie es kommt”.

In Deutschland habe ich mich zuvor auch gefragt, wie die Rolle der Frauen in Bolivien aussieht. Natürlich hört man in vielen Kulturen, dass Frauen nicht arbeiten sollten und nur als Hausfrauen auf die Kinder aufpassen sollten und generell weniger Rechte haben als Männer.
Auf der Isla del Sol ist dies allerdings nicht so. Die Menschen auf der Insel leben von ihrem eigenen Anbau und dem Verkauf der Ernte. Somit muss auch jedes Familienmitglied bei der Feldarbeit wie zum Beispiel dem Säen und Ernten von Kartoffeln mithelfen. Deshalb müssen Männer ebenso wie Frauen arbeiten und normalerweise sind es eher die älteren Kinder, die auf die jüngeren Geschwister aufpassen.
Dennoch merkt man auch dort manchmal, dass die Frau einen anderen Stellenwert hat als der Mann, da zum Beispiel die Autoritäten der Insel, die jeweils für ein Jahr gewählt werden, immer nur Männer sind.
Die Insel selbst ist sehr traditionell, was sich insbesondere in den Festen aber auch Dingen wie Beziehungen zeigt. Zum Beispiel kann man nicht leicht erkennen, wer mit wem verheiratet/verlobt oder zusammen ist, da die Partner sich nie in der Öffentlichkeit küssen oder gar die Hand halten.

Wir Freiwillige in Challa,auf der Isla del Sol, lebten in dem Hostel von Nelson, welches eigentlich keinem Hostel ähnelt, da es eher war wie das Leben in einer Gastfamilie.
Das Haus selbst besteht aus sechs Zimmern, wovon eins von Nelsons Vater, Jorge, eins von Nelson und zwei für die Freiwilligen sind. Somit bleiben insgesamt nur zwei Zimmer für Touristen frei. Dennoch standen auch diese Zimmer meist leer, weil nicht viele Touristen in unser Dorf kamen.
Denn die meisten Touristen besuchen bloß den Norden der Insel, Ch'allapampa oder den Süden, Yumani.
Von daher war das Leben in dem Hostel eher wie das Leben in einer Gastfamilie, wo nur ab und zu Besucher kamen.
Nelson selbst hat immer für uns gekocht und hatte es nicht sehr einfach, da Romina Veganerin ist, somit also nichts ist, was von Tieren kommt und Lovis Vegetarierin ist, aber dennoch Fisch isst, Leon auch Vegetarier im Laufe des Jahres geworden ist und ich selbst weder Zwiebeln noch scharfes Essen mag.
Ich habe erwartet, dass es durch diese verschiedenen Essensverhalten schwierig wird gut zu essen, aber so war es nicht. Nelson kann sehr gut kochen und von daher gab es immer für jeden etwas.
Ich denke, dass es in anderen Dörfern mit dem Essen nicht so einfach gewesen wäre, denn auch wenn Nelson mal nach La Paz oder Copacabana gereist war, durften wir alles in der Küche benutzen und für uns selbst kochen.

Nach der Arbeit in der Schule haben wir auch andere Dinge getan wie Mülleimer aufstellen oder Volleyball spielen.
Was etwas schade war, war, dass die Schüler oder eher gesagt generell die Anwohner immer arbeiten mussten und zum Beispiel auf dem Feld oder zuhause waren, sodass wir selbst wenig Kontakt zu den Jugendlichen in unserer Freizeit hatten.
Nur ab und zu bei einigen Festen haben wir uns mit Nelsons Freunden getroffen, die auch für uns mehr oder weniger eine Art Freunde geworden sind.
Als Nelsons Onkel, Francisco, angefangen hat ein Café neben seinem Hostel zu bauen, kamen sein Sohn, Daniel und dessen Freund Juan für mehrere Monate auf die Insel.
Mit diesen beiden haben wir uns ganz besonders gut verstanden und immer nach der Schule Volleyball gespielt und danach im See geschwommen.
Die beiden sind schließlich schon sehr gute Freunde geworden und besonders mit ihnen kamen wir noch mehr dazu immer Spanisch zu reden, was ich als sehr gut empfand, da wir Freiwilligen untereinander natürlich immer Deutsch gesprochen haben.
Ich persönlich habe gemerkt, dass man innerhalb eines Jahres eine Sprache schon sehr gut lernt.
Anfangs viel es mir noch viel schwerer einfach so los zu reden und die richtigen Wörter zu finden. Mit der Zeit allerdings wurde es immer einfacher und am Ende war es sogar manchmal einfacher Spanisch als Deutsch zu sprechen.

Ich denke, dass ich Bolivien nach diesem Jahr immer als meine zweite Heimat in meinem Geist und Herzen behalten werde.
Allein deswegen informiere ich mich gerne weiterhin über das Land und wie ich vielleicht dort arbeiten oder zu Besuch kommen könnte.
Die Erfahrungen, die ich dort gemacht habe beeinflussen stark meine Entscheidungen darüber, was ich in Zukunft in meinem Leben arbeiten oder lernen möchte.

Ich hoffe außerdem, dass ich einige Personen für Bolivien begeistern werden kann, sodass mehr Leute dieses wunderschöne Land bereisen, wo es alles zwischen sehr kühlem und warmen Klima, bis hin zu einem riesigen See, einer Salzwüste usw. gibt.
Sodass vielleicht auch mehr Leute durch gewonnenes Interesse sich für Freiwilligenarbeiten dort oder Spendenprojekten (wie Schulmaterialien für die Kinder vor Ort) engagieren wollen.

Ich hoffe ,dass viele weitere Jugendliche eine solche Erfahrung machen werden wie ich dort, denn für mich war dieses Jahr das beste in meinem Leben.